Dorbaires Pymes y Emprendedores


Entradas Anteriores


blogger






Antes de comenzar a pensar en los pasos, tenemos que definir que es un plan estratégico. Como consultor externo observo día a día como emprendedores y comerciantes caen en la “trampa del instinto”.

¿Qué es eso de la “trampa del instinto?, sencillo.

Es el camino que inician los que tienen algún dinero ahorrado y desean invertirlo en “algo” que les dé un rédito. Consiste en confiar en el instinto y tener una actitud pro positiva.

“El negocio andará bien, vamos a entregarle 24 horas al día”

Así es como las personas buscan un local que les guste, se inscriben en los impuestos que corresponden, compran la mercadería, contratan un par de vendedores, inauguran, abren las puertas y se ponen a esperar la llegada de los clientes. Esta es la trampa del instinto, confiar en una corazonada y poner esfuerzo, hacer la inversión y rogar que “suceda”, “que las ventas ocurran”.

Son muy pocos los emprendedores que hacen un estudio de mercado, que evalúan la zona, proyectan la demanda, analizan el pricing, la posibilidad de segmentar clientes, el posicionamiento, etc.. entonces, cuando va bien, la suerte acompaña y uno sale ileso de la trampa, pero cuando sale mal…

¿Por qué entonces no hacer lo correcto?, ¿qué sentido tiene jugarse el capital cuando se pueden explorar las posibilidades de éxito?

¿Qué se necesita hacer entonces?, pues bien, toda inversión importante, requiere de un plan estratégico, y no me refiero a importante por la suma, es importante cuando quizás es el poco capital con que se cuenta.

Un plan estratégico comienza con un estudio de las condiciones del entorno (las cuales van desde lo legal, técnico, hasta los efectos macroeconómicos), luego sigue con un diagnóstico, lo que habitualmente se conoce como FODA (fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades). Prosigue con un estudio de mercado, en donde se busca que posibilidades se tiene de colocar el producto o el servicio con que se cuenta, a quienes y a qué precio. Un análisis económico – financiero para definir rentabilidad, condiciones de venta, días en la calle, capital de trabajo, disponibilidad de mercadería, nivel de stocks, rotación necesaria para mantener la rentabilidad. En fin, un plan estratégico, parte de un objetivo, unas metas, un horizonte de tiempo, y un profundo análisis situacional.

¿Sea sincero, alguna vez, desarrolló un plan estratégico y lo puso en marcha?, ¿lo controló?, ¿lo gestionó?, ¿o solo se encomendó al universo, cerró los ojos e invirtió?

Yo digo que el éxito, no depende de un plan estratégico, sino de una combinación de factores, pero tenerlos saber dónde estamos parados, con que contamos, hacia donde queremos ir y cómo podemos llegar hasta allí.

¿No le parece que el solo hecho de tener respuestas a estas preguntas, le otorga un valor importante?

Lic. Claudio M. Pizzi
Director

www.dorbaires.com



 Ingrese a nuestro Blog

Dor baires